martes, 16 de noviembre de 2010

UNA TARDE EN LA PISCINA

Encuentro que nadar es muy placentero, al menos para mí, me da una sensación de ingravidez y libertad que no me lo dan otros deportes y dentro del agua no se oye nada que no sea el agua que se mueve cuando nadas.

Hace unos años tuve un accidente, no muy grave, pero lo suficiente como para hacerme un esquince cervical y después de chorrocientas sesiones de fisioterapia después y de acordarme de los ascendientes, descendientes y difuntos del fisioterapeuta cada vez que salía de la consulta, quede más o menos igual. Cuando fui al médico de nuevo me dijo lo mejor que puedes hacer es nadar, pero tranquilamente nada de  como si fueras a una competición, nadar hacia atrás es muy bueno para la espalda (Vaya, justamente ese estilo no el que dómino-pensé yo),pero bueno lo intentaré.

Ya de antes me gustaba nadar, el agua en general me gusta bastante, aunque nunca he ido a clases de natación, bueno miento, creo que cuando era pequeña mi madre me llevaba pero como montaba un cirio pascual cada vez que iba, no me llevaron más. Bueno total, que no es que nadase mal, porque como me gusta tanto el agua a base de practica pues oye una va aprendiendo, pero tampoco soy Gemma Mengual.

Total que los primeros años iba a una piscina en el centro de la ciudad donde vivía, y como era estudiante y podía ir por la mañana pues casi no me encontraba con nadie; pero la cosa ahora ha cambiado bastante. Hace unos años descubrí una piscina, bueno un polideportivo cerca de donde trabajo, y curiosamente lejos de ser cara por la zona (esto es pijisimo) es bastante asequible (por eso los ricos son ricos, porque los precios están tirados), y me dije, pues ala, voy a recuperar el habito de nadar, que tan bien me sienta.

Ahora viene lo bueno, decido ir dos veces en semana con mi bono de 10 baños ,que se convierten en los que me de la gana, porque ni el tato pica el bono a la entrada, como la gente que va tiene pasta, pues allí entiendo yo, que se sobreentiende que nadie se va a colar (nada más lejos de la realidad); para aparcar me las veo putas porque vienen todas las mamas con sus súper coches (4 X4 por supuesto) y aparcan como si la calle fuese suya (lo mismo lo es, vete tú a saber), así que aparco mi utilitario un poco a tomar por saco y voy andando con mi mochilita del decathlon mientras que la de al lado lleva su bolso Louis Voitton especial para hacer ejercicio.
Nada más entrar en el polideportivo (o más bien colarme), porque aunque quisiese picar mi bono nadie está en la recepción, así que técnicamente no es mi culpa, estan las pistas de paddle y una cristalera enorme con las máquinas, pesas y esas cosas y su fauna (pq esa gente merece un post aparte), y luego ya la piscina climatizada y los vestuarios.

Cuando entras al vestuario viene lo que denomino la búsqueda del sitio, si tienes suerte encontrarás un microespacio entre el baño y la puerta porque lo demás está lleno de carteras, mochilas, uniformes y de niñas, muchas niñas a las que sus madres y cuidadoras (pq hay muchas que vienen con la nanny), gritan “Maripili ponte el bañador”, “Vamos cuca tienes que entrar a la clase ya”, y así 100 niñas y niños más. Total que tú te pones en tu microespacio a cambiarte y ves como la niña de al lado se te queda mirand y te dice –Hola Señora.. – Hola Niña (contengo las ganas de decirle, mira niña no soy una señora soy joven, pero pienso para ella debo ser muy mayor)- Me llamo Maria (me dice la niña), y yo Sra. Ratón…- ¿Por qué tiene un tatuaje en la espalda?- pregunta la niña inocentemente- y como si lo viese venir todas las mamis pijas con collares de perlas se dan la vuelta para mirarme y me hacen un scanner de arriba abajo, y antes de que pueda contestar a la niña, la madre ya le está diciendo- Deja en paz a la señora-
La mama me dedica una leve sonrisa y compruebo que apenas se le mueven los músculos de la cara. (uhmmm vaya, con que cirugía ehhh) y me dan ganas de gritar, ósea cirugía plástica si y tatuajes no ehhh..  pero no lo hago, me pongo mi bañador y voy al espejo a ponerme el gorro.

Lo del gorro, es otro cantar, porque si ya es difícil ponerte el gorro a la par que denigrante, imaginaos como es ponértelo con 12 madres y nannys con sus respectivas niñas en frente del espejo peinándolas, haciéndoles coletas imposibles que dejan a la niña más estira que a la propia madre; total te pones en otra microesquinita a intentar meter la cabeza en el gorrito y lo peor meter tooodoo el pelo, bueno parece que ya lo tengo casi todo, las gafas las dejo para después porque tienen traca también.

Antes de salir me reviso, llevo toalla, gorro, bañador, gafas y voy depilada (si, si..me quedo tranquila) y salgo, por supuesto solo hay una calle para la natación libre, el resto está lleno de críos, bueno dejo mi toallita, me pego una ducha y me voy a la calle libre, hoy voy a tener suerte solo hay una chica, me pongo mis gafas con las que parezco una mezcla entre la rana Gustavo y La Mosca, y me pongo a nadar- Ay qué gusto, que bien, que relajante que….. JODER, eso que es- miro hacia arriba mientras voy nadando hacia atrás y veo una cristalera que va de lado a lado de la piscina donde están TOOOOODDDDASSS las madres y los padres viendo a sus hijitos y por consecuente a mi… puffff pienso, bueno seguro que no te miran a ti, por una vez me alegro de ser miope perdida, así no veo si me miran o no. Me convenzo que no me están mirando y sigo a mi rollo, estoy muy relajada porque la chica con la que comparto la calle va a un ritmo parecido al mío y no nos molestamos… MIERDA ¿por qué habré hablado? aparecen en escena dos chicos, que por supuesto se meten en la calle libre.

Bueno no pasa nada salgo detrás de ellos y ya está, pero naaaaaaaaaa, no es tan fácil hay uno que cada vez que pasas por su lado crea su propio tsunami, y yo que voy por mi lado, un dos tres, controlando la respiración, nadando hacia atrás, cada vez que pasa por mi lado no solo trago agua sino que me tengo que agarrar  a las boyas porque tengo la sensación de que me va a atrapar en el remolino que crea alrededor suyo… y no solo eso sino que encima te adelanta por tu mismo lado creando así una confrontación con el que viene de frente y haciéndote parar a ti si no quieres que te de con sus brazos-remos que tiene.

De repente acaba una de las clases de niños y abren esa calle para nosotros, salimos todos despavoridos hacia esa calle, para que se quede el tsunami andante en la otra… después de una hora nadando, creo que ya es suficiente, sobre todo porque estoy más arrugada que una pasa.

Me voy a las duchas de los vestuarios y se repite la escena de antes, las niñas me miran curiosas porque yo tengo cosas que ellas aún no han desarrollado y al final acabo hablando con ellas y aclarándoles el pelo, porque en las duchas no pueden entrar las mamas con sus Manolo Blahnik (que para quien no lo sepa son zapatos súper exclusivos)

Salgo, consigo vestirme, ignorando algunas miradas, me seco el pelo y me voy a casa. Cuando llego me está esperando mi sr.ratón, ¿Qué tal la piscina? (me pregunta)Ahh pues muy bien, interesante, he sido el show de la tarde, y casi me ahoga un hombre que tenia remos por brazos, pero por lo demás bien. (respondo yo)- Entonces ¿no vas a volver?- Por supuesto, dos veces en semana.


Palabrita de la niña ratón

7 comentarios:

  1. Suelo proceder igual que tú, varios días a la semana, las circunstancias son parecidas, los rituales se repiten, jajaja, yo agradezco enormemente cruzarme con un buen culo y un cuerpo estilizado por la otra calle, hay que buscar incentivos a una hora de ida y vuelta.

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  2. Buenas tardes Dr.

    Bastante tengo yo con no ahogarme cuando viene el oleaje como para fijarme en culos prietos y abdominales marcadas, yo lo que agradezco enormemente es cuando hay poca gente y voy a mi rollo, sin la tensión de tener que ir más rápido si el de atrás esta cerca o ir más lento para no comerte al que va por delante.

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  3. Yo aprendí a nadar hace relativamente poco, me gustaba mucho la piscina, iba 2 o 3 veces por semana, pero empecé a dejarlo por pereza y como también me da mucha vergüenza, pues lo tengo totalmente de lado. Menuda aventurita la tuya eh, jeje, anda que no me he reído.

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  4. A mi me pasa como Aliena, aprendí hace poco y la verdad es que sigo diciendo que no sé nadar porque me defiendo muy regular.

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  5. Chicas:

    Pues hay que seguir haciendo lo que te gusta, ya sea mal, regular o bien...
    Aliena: Me alegra que te hayas reído, es que es de traca jijijij.
    Naray: Hay que seguir practicando para defenderse bien.
    Un besote a ambas

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  6. Mira que he practicado deportes en mi vida con bastante éxito, pero en la piscina soy incapaz de dar dos largos seguidos!!! qué frustración copón!!! Y para más colmo el otro día en el gimnasio coincido con los niños de la natación y me mangaron el mp3! Mamones!

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  7. Hola Quico:

    Yo voy a mi rollo total y ni me doy cuenta de cuantos hago, se que más de 20 pero voy despacito pensando en mis cosas.
    Que cabrones los niños!! Yo cierro la taquilla con todo, porque por muy pijo que sea el sitio, siempre hay algún listo/a.
    Un besito

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